viernes, 5 de septiembre de 2014

A ése, mi Muso.....



Y ese suave y excitante ronroneo de tu voz,
que es como escuchar la fulgurante combustión
de un montón de fierros y cilindros de un fino automotor,
ruda, rústica y rugosa; pero confiable y apacible.

Tus brazos fuertes, tus manos inquietas,
ese sutil y armonioso aroma que despides cuando caminas,
tus ojos refulgentes y vibrantes como soles,
y esa piel, ¡Madre mía!, dueña y ama de mis fantasías.

Tú mi muso, musa corrompida,
mi talón de Aquiles, mi embestida,
que sin querer de a poco me haces esclava de tu sonrisa,
de esos dulces labios, tortura enfermiza,
que sin más, un buen día, dedicaré a disfrutar sin prisas,

Porque ¡Oh sí! mi dulce caramelo escarchado
no podrás escapar de mí, y no querrás intentarlo.


Yumi_84